Escogemos nuestros pensamientos

Según la sicóloga Patricia Ramírez, tenemos la libertad de elegir los pensamiento y cómo enfrentarnos al entorno, si no queremos que una situación ocurra para que estamos pensando todo el día en ello. Debemos centrar nuestra atención en lo que queremos que ocurra, ya que esto influye en nuestro comportamiento y en lo que sentimos. Tenemos el poder de elegir nuestros pensamientos, pero debemos entrenar el cerebro y el pensamiento, para eso vamos a ponerlo por escrito. Primero anotaremos aquellos pensamientos en los que sí queremos pensar, el cerebro aprende con ejercicio de repetición, igual como cuando éramos niñas y aprendíamos ortografía escribiendo muchas veces “tiburón”.
Una vez planteado lo que quiero que ocurra o suceda, debemos primero pensar, buscar y estar atentas a las oportunidades y al éxito. Sin pensamientos limitantes que controlen y saboteen estos pensamientos.

Por otra parte, el optimismo en nuestra forma de pensar es una actitud de vida que se caracteriza por no tener estrés ni ansiedad, lo que nos permite ver las cosas con mayor claridad, ser creativas y la disposición para disfrutar del presente inmediato, el momento en que nos encontramos y con quien estamos.
Para ser optimista hay que sacar la basura del cerebro y esta basura es todo lo que entorpece nuestro momento presente.
Hacer una cosa a la vez, estar en la ducha pensando en los mails que tenemos que enviar nos provoca no estar ni en la ducha ni enviando el mail, es decir no hacemos nada. Una sola cosa a la vez, para poder fluir que significa, estar en el momento presente.
También la sicóloga recomienda ser conscientes y prestar mucha atención, como pensamos cuando hacemos algo bueno o malo en nuestra vida, ¿a qué lo atribuimos? , ¿se debe a factores internos o a mi actitud, esfuerzo y capacidad?.
Una persona que vive en la victimización todo lo que le pasa se debe a factores externos, a terceros, a lo que hacen los otros, las oportunidades que le dan los otros. De esta forma no existe la oportunidad de un control interno con el fin de corregir los errores y fortalecer lo bueno. Detengámonos un momento para reflexionar sobre ¿cuál es nuestro pensamiento habitual en dichas situaciones?

Sobre nuestro pensamiento, ¿De qué depende nuestro éxito?

Nuestro éxito depende de tres factores fundamentales; perseverancia, trabajo y ambición. Visualizar el resultado final, saber dónde queremos llegar nos permitirá mantener la motivación, pensar en cómo será nuestra vida cuando alcancemos ese objetivo, de esta forma vamos escribiremos la historia a nuestra manera.
Se trata de transformarnos en esto es lo que soy a esto es lo que quiero ser en este momento de mi vida.
Somos las protagonistas de nuestras vidas, que nadie decida cómo debemos jugar. Disfrutar de nuestras pasiones, formarnos en eso que nos encanta, aunque ya tengamos una profesión, siempre podemos ir cultivando lo que nos mueve.

Cambiemos nuestro pensamiento, entrenemos nuestro cerebro para mantenernos optimistas ante la vida y las situaciones del día a día. Marquemonos objetivos, cultivemos eso que nos apasiona, seamos consientes del momento presente y fluyamos.